La semana pasada me quedé con las ganas de escribir algo sobre el (tan cacareado) “apagón contra el cambio climático” convocado para el 15 de noviembre entre las 20:00 y las 20:05.
Como era de esperar, mucha cobertura mediática, muchas imágenes de la Puerta de Alcalá a oscuras y mucho gesto inutil, como cambiar los fondos de páginas web a negro (El Mundo, Meneame, 20Minutos, etc.) y decir que “están apagadas”. Y digo gesto inútil por no decir gesto soplapollesco. ¿A quién quieren tomar el pelo? Que apaguen los servidores, routers, switches, cabinas de discos y que descarguen las baterías de los SAI, a ver si tienen huevos.
Pero dejando de lado la tontería de las “páginas apagadas”, quería hacer varios comentarios:
Primero, el seguimiento ha sido inapreciable. El apagar las luces de un par de monumentos emblemáticos y que una exigua minoría de personas apague las luces de su casa, tiene un impacto prácticamente nulo en la demanda de energía total nacional. 600 MW ha sido el descenso real respecto a la media para la misma hora en otros días. Un 1,5% respecto al nivel a esa hora (unos 40.000 MW), y a una hora en la que la demanda suele empezar a bajar .
El lector lo puede comprobar por sí mismo, comparando las gráficas de demanda para diferentes fechas (por ejemplo, el día del apagón y ayer mismo) ¿Veis la diferencia? En efecto, el día del apagón hay un pico de consumo justo antes de los 5 minutos (de hecho el máximo de consumo del día se dió a las 19:49). Todo el mundo encendiendo el PC a la vez para bloguear sobre el inminente éxito de la convocatoria, supongo.
Segundo. En caso de que la convocatoria tuviera más efecto, los efectos podrían ser los contrarios a los deseados. Incluso catastróficos. La red nacional de energía no es una batería de móvil, que se pueda conectar y desconectar así como así. Las centrales de generación (hidráulicas, térmicas, nucleares, solares, etc.) no tienen una capacidad de respuesta demasiado rápida para adaptar la producción a un pico (positivo o negativo) inesperado.
Según las declaraciones de REE, publicadas en El Economista:
“el operador técnico del sistema tendrá que hacer frente a una posible caída indeterminada de la potencia y tendrá que responder cinco minutos después a una fuerte subida, lo que les obligará a poner en funcionamiento un sistema de emergencia para evitar que el apagón tenga consecuencias graves en el abastecimiento eléctrico nacional.
Esto es debido a que el sistema normalmente sólo puede responder a una caída de 3.000 MW en dos minutos o tres a lo sumo, pero no en quince segundos.”
Además, si la caida de demanda fuese suficientemente pronunciada, obligaría a utilizar la energía producida en otras cosa (la energía tiene que ir aalgún sitio). Normalmente se utilizan las llamadas “medidas hidráulicas”, es decir, utilizar la energía sobrante (y un poco más) en bombear agua hacia arriba en las presas. En resumen, que el consumo real aumenta si todos dejamos de consumir.
Y por último una reflexión. Si estuviesemos luchando contra, digamos, la obesidad infantil, sería ridículo proponer un paro de “5 minutos sin bollos”, y continuar los otros 1435 minutos del día poniendonos tiesos de torreznos. ¿Es esa la única solución que se nos ocurre? Me gustaría saber cuantos de los que han secundado el “apagón”, han reducido últimamente su consumo energético (eléctricidad, gasolina, etc.)


El apagón "anti cambio climático" del día 15 provoca un pico de consumo…
Casi mejor que no hagan apagones, porque teniendo este resultado… [C&P]"El lector lo puede comprobar por sí mismo, comparando las gráficas de demanda para diferentes fechas (por ejemplo, el día del apagón y ayer mismo) ¿Veis la diferenc…
Bueno, yo lo veo de otra manera: a la hora de la verdad, el efecto de estas campañas es más mediático que energético, eso parece claro. Y los perjuicios reales que puedan generar quedan -desde mi punto de vista- sobradamente compensados por la notable contribución a la concienciación medioambiental que generan en la población.
En todos los demás aspectos estas campañas son una chorrada supina, es cierto; pero te aseguro que el poder de la publicidad es enorme y puede obrar mucho más entre la gente que cualquier disertación sesuda, por más que esté plena y científicamente sostenida.
Y como el objetivo último (un modelo energético global sostenible) sólo se va a poder alcanza con hechos, para que la gente los aplique hay que entrarle por la vía inmediata (mensajes concisos, propuestas de acciones hipersencillas) para que tomen partido activamente, sin que por ello tengan que comprender siquiera remotamente los entresijos de la red eléctrica nacional o temas similares. (Otro tema es la inconsciencia de los promotores de las campañas)
Como última apostilla, también considero que es necesaria toda esta publicidad para compensar la publicidad opuesta de determinados piltrafillas políticos (algunos con desdichados primos científicos); publicidad que, siendo iguamente simplista se diferencia en su “retorcidez” interesada, en contraste con la inocente honestidad de aquella.
(Prometo que el próximo comentario a un post será… un poco más cortito. Me gustó tu blog. Saludos)
Pues yo creo q mas que apagones “memos y mediaticos”, la solucion ademas de ahorrar energia, son las nucleares.
Manda huevos q el 24% de la energia en España venga del carbon, el 6% del petroleo y el 22% de centrales de ciclos combinados de gas.
Eso lo puede ver todo el mundo en su factura de la luz.
Asi que mas ahorro por parte de todos (bombillas, transporte publico, gastos parasitarios de transformadores, aislamientos eficaces de viviendas, obligar a las nuevas edificaciones a meter energia solar para el agua caliente, etc.) y energia nuclear por favor.
Al menos hasta que las energias renovables avancen (Solar 0.03%, Biomasa 1%, Eolica 7,6% e Hidraulica 10%).
Yo también pienso que la medida no es puramente efectiva, de cara a paralizar la red electrica ni nada por el estilo. De hecho es que todavía tiene muy poco seguimiento… precisamente por eso lo que se pretende es que cada vez más gente se conciencie de la energía que gasta, de cómo se plantearía estar unos instantes sin luz, de lo que supone un acto de solidaridad con el medio ambiente y el planeta, de demostrar que entre todos se pueden hacer cosas y que tenemos que estar eso… “todos”.
El gesto es lo que importa, a base de gestos, es posible que se consiga que reduzcamos este consumismo bestial de energía, donde cada vez más habitantes quieren llegar a nuestro nivel y eso si que será un caos…
[...] El ahorro energtico es nfimo. Qu suponen cinco minutos de toda una noche? No digamos ya con respecto al gasto en un mes, o en todo el invierno. De hecho, y bajo ciertas circunstancias, podra provocar un pico y aumento de consumo. [...]
Si que es cierto que lo del apagon para un ahorro energetico suena muy bien y parece una medida de ahorro, sin embargo, estoy de acuerdo en que si despues del apagon se produce un pico de aumento en la energia, pudiendo producir una sobrecarga en la red y dejarnos sin luz durante mas tiempo del que creiamos entonces por muy buena que fuera la intencion es peor el remedio que la enfermedad.
Creo que seria mejor concienciar a la poblacion e intentar poner medidas de ahorro energetico entre TODOS ya que el apagon de 5 minutos mucha gente lo hace sin pensar en lo que puede ocurrir despues ni siquiera en por que lo hace, solamente por que lo hace la mayoria de la gente.
Hoy en dia es muy dificil intentar reducir el consumo de energia ya que cada dia hay mas y mas aparatos electricos en funcionamiento y cada dia se gasta mas y mas energia con lo cual, convencer a la poblacion que debe reducir gastos y ahorrar por el bien de todos es facil decirlo pero dificil a la hora de hacerlo.
PD: Perdon por las faltas ortograficas.