“Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) participa en el desarrollo de un microsensor que, implantado bajo la piel, será capaz de controlar los niveles de glucosa de los enfermos diabéticos, avisar al centro médico, e incluso suministrar insulina al paciente de forma automática, en caso de que precise un ajuste urgente del tratamiento.”
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