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Indignante

Según Indymedia, estos son algunos datos del “tinglado” montado para recibir a Ratzinger (aka Benito 16):

    - Se instalaran 40 pantallas gigantes para seguir el evento.
    - Se instalara un escenario de 2500m2 para los actos del pontifice que costara mas de más de 600.000 €
    - Se instalaran 200 cabinas de radio y platos de television en el Museo principe Felipe.
    - Se instalaran 3 km de tuberias para la instalación de 449 fuentes para 2264 grifos.
    - Se instalaran 35 km de vallas para cerrar los recorridos.
    - El Operativo de Sanidad estara compuesto por 1000 personas y 200 vehiculos, dos de ellos helicópteros medicalizados.
    - Se espera la visita de 1.500.000 personas a la ciudad de Valencia.
    - Solamente Canal 9 para retransmitir la visita contara con 500 profesionales, 100 de ellos camaras.
    - 7.000 urinarios darán servicio a los visitantes de la ciudad
    - Se han presentado 5.250 solicitudes para ser voluntario.
    - Se instalaran 1000 camaras de seguridad para controlar la seguridad en Valencia
    - 5.000 policías velarán por la seguridad del Papa durante su visita a Valencia.
    - Las plazas Hoteleras de Valencia y de un radio de 60 km se espera que se ocupen para el evento.
    - El coste total de la visita ascendera a 20.000.000 de euros.

Veinte millones de euros… resulta indignante a continuación leer esto en El Pais:

    El FAP es un sistema de balizas en la vía que frena el tren si supera la velocidad permitida. El problema es que las balizas sólo están en zonas de cambio de agujas o semáforos. El resto de la vía depende del conductor y está a merced del error humano. Así ocurría en la curva de entrada a la estación de Jesús, donde se produjo el descarrilamiento. La otra opción que tenía FGV era implantar el sistema de Protección Automática del Tren (ATP, por sus siglas en inglés). Este sistema controla la velocidad en toda la vía. Si el conductor supera la velocidad máxima (aunque sólo se pase un kilómetro), el tren se detiene automáticamente. Este sistema habría evitado el accidente.

    Pero el sistema de emergencia eficaz es más caro. Mucho más caro. Su instalación cuesta como mínimo un millón de euros por kilómetro cuadrado, un coste 40 veces superior al del sistema de frenado de la Línea 1, según los expertos consultados y adjudicaciones similares de la Generalitat Valenciana, que en mayo de 2006 adjudicó la construcción de un ATP en un tramo de cinco kilómetros en otra vía por 7,89 millones de euros. Instalarlo en toda la vía siniestrada tendría un coste enorme, ya que tiene 105 kilómetros. Pero ponerlo en los siete kilómetros subterráneos habría costado unos siete millones de euros y habría salvado 41 vidas.

Sobran las valoraciones y las palabras. Se ve que lo importante es que “Valencia tiene que lucir espléndida” (Rita Barberá dixit), pasando la seguridad y la vida de las personas a un discreto segundo plano.