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Leyendo un artículo sobre seguridad en líneas aéreas, y principalmente sobre las estupideces que se hacen para que la gente se sienta más segura, me he acordado de una historia. Como dicen en los telefilms de media tarde, “basado en hechos reales“.

Sucedió hace no mucho tiempo, allá por finales de 2005. Irene y yo volábamos de Madrid a Santander para pasar unos días con mi familia. Por supuesto, y dadas las fechas (celebración del Solsticio de Invierno Boreal, nacimiento de Mithra y las Saturnalias romanas) llevabamos una serie de regalos. Algunos iban en la maleta facturada, y otros iban en el equipaje de mano.

Para uno de mis hermanos, que vive en La Haya, llevaba un jamón ibérico y un cuchillo jamonero de los buenos. Una preciosidad albaceteña, con mango de acero inoxidable. El jamón iba en la maleta, claro. Pero el cuchillo, metido en su embalaje y envuelto con papel de regalo, lo llevaba en el equipaje de mano.

He de reconocer que hasta el momento en el que pasé por el control de seguridad, y la chica que estaba en la consola del escáner abrió mucho los ojos como diciendo “pero qué cojones…”, no me había parado a pensar en el tema.

Lógicamente me informaron de que no podía subir al avión con el cuchillo, ni volver a facturación para… erm… facturar la bolsa, ni nada. El procedimiento es confiscar el objeto prohibido y “destruirlo”.

(Lo de que “destruyen” los objetos confiscados no me lo creo del todo, pero no seré yo el que acuse a la Benemérita de cortarse las uñas de los pies con pertenencias ajenas)

Reconociendo mi error y mi mala cabeza, intenté razonar con el agente. Que era un regalo. Que me había costado un dineral. Que lo llevasen las asistentes de vuelo y me lo devolviesen al final del vuelo. Que si mi pobre hermano allá perdido en tierras bárbaras a medio-cristianizar, sin un mal taco de jamón ibérico que llevarse a la boca. Etc.

El caso es que el agente de la Guardia Civil se fue ablandando. Llego a decirme, literalmente, “claro, no se va a comer su hermano el jamón a bocados”.

Al final subí al avión con un cuchillo de casi 40 cm de hoja, pensando para mis adentros “si en vez de un Madrid-Santander hubiera sido un Chicago-Seattle, a estas horas ya estaba haciendo el check-in en Guantánamo:)

4 respuestas a “Seguridad aérea, una historia verídica”

  1. 01 ago 2007 12:06 pm  meneame.net

    Seguridad Aerea y cuchillos jamoneros……

    “claro, no se va a comer su hermano el jamón a bocados”… y pudo meter el cuchillo jamonero en el avion… La historia de como un internauta pudo haber trinchado a medio pasaje en su vuelo con un cuchillo jamonero que se metió por despiste en el…

  2. 01 ago 2007 12:27 pm  Enriquin

    Si desde el mismo momento que puedes pasar botellas de cristal del duty-free… es que prendes fuego con el vodka y cortas a la gente con el casco…
    Me imagino que como interesa que las tiendas vendan eso, pues se permite, se cortará en el momento que algun loco haga algo.

  3. 01 ago 2007 12:44 pm  Fito

    Entre estas cosas y que ya se han cargado (en parte) el tan cacareado pasaporte electrónico (ver Engadget.com) a uno le dan ganas de viajar a pie.

    Hace unos días decían (no sé si en la radio o en algún diario) que para un terrorista resulta extremadamente fácil introducir objetos prohibidos en los vuelos. No tiene más que “infiltrarse” como trabajador del aeropuerto (para algunos puestos no se requiere mucha cualificación, son accesibles) o sobornar/amenazar a uno para saltar todos los controles.

    Pero como decía una viñeta de jrmora.com: “Rápido, más miedo! Está pensando!”

  4. 02 ago 2007 10:45 am  Saul

    Vaya, Alfredo, esto me recuerda a algo similar, salvo que en mi caso no se percataron de que llevaba una navaja suiza en el bolso de mano, como siempre hago.
    Vuelo Madrid-Vigo.. en invierno de 2006. Tengo grabado en vídeo, mientras espero para embarcar y sentado tranquilamente en uno de los bancos de la T4, como saco la navaja, la abro de todas las maneras posibles :) y luego la guardo tranquilamente sin que nadie me diga nada. Me pregunto, ¿qué pasó con el “Guardia” del primer control? ¿Y las cámaras de seguridad? ¿Quizá jugaba el Madrid aquella noche? ;)

    Ya ves… :)